La persona que un día fui

 

Tenía 16 años cuando hice mi primer viaje al exterior. Recién graduado del colegio, decidí estudiar inglés por 6 meses en Chicago. Poco sabia en aquel momento, cuanto cambiaría mi vida desde el instante en que pisase el aeropuerto para vivir fuera de mi país.

En el fondo, siempre supe que mi lugar en el mundo, estaba por fuera de las fronteras en las que había nacido. Después de mi primer viaje, el sentimiento de no pertenecer más a ese lugar se hizo cada vez más fuerte. Hoy, 10 años después, entiendo que nunca fui de ningún lugar. Todos nacemos en la misma tierra. Las fronteras son imaginarias y arbitrarias y a dónde vayamos podemos encontrar un lugar al que podemos llamar “hogar”.

Ahora sé, que desde el primer momento que se sale de esas fronteras, todos los lugares del mundo pueden ser tu nueva casa. Dejas de pertenecer a un solo lugar para pertenecer a todos al mismo tiempo.

Hace más de un año vivo en Brasil, a un  poco más de cuatro mil kilómetros de distancia del lugar dónde crecí. En mi pasaporte hay un par de países que me han recibido durante estos años, pero lo más importante son las experiencias transformadoras que me han moldeado  y llevado lejos de la persona que un día fui.

Con el tiempo, aprendí que viajar es un estilo de vida que nos elige. Una vez que nos escoge, no hay forma de volver atrás. La necesidad de viajar se convierte en una voz que habla bajo pero constante. Cada viaje se convierte en un proceso de renovación en el que se tiene la seguridad que al regresar a casa (sea el lugar físico dónde se resida), siempre habrá una nueva persona  dentro de nosotros.

Viajar te enseña que todos estamos conectados entre sí.

Sin embargo, pocas personas comprenden la libertad que significa poder tomar cualquier camino, en cualquier momento, teniendo la seguridad que a dónde vayamos encontraremos un pequeño pedazo de nosotros mismos. De ese modo, viajeros siempre seremos personas diferentes.

Al final de día, lo que realmente importa es que cada uno de nosotros persiga sus sueños y encuentre aquello lo hace feliz, independientemente de lo sea.

Actualmente, después de ya haber caminados algunos caminos, quise compartir mis experiencias de viaje. No soy escritor, y creo estar lejos de serlo, mi única meta es compartir lo que he aprendido en estos años, como viajar cambió mi vida y puede cambiar la suya. Además, dar una guía rápida de los lugares que he visitado, que con seguridad, podrán ser útiles a la hora de planear su próximo viaje.

Los invito a que me acompañen en este camino, a intercambiar experiencias, y quién sabe, tal vez nos encontremos en algún punto del mundo.

Cristian Figueroa

Versão em Português

English Version

Anúncios

4 comentários sobre “La persona que un día fui

Deixe um comentário

Preencha os seus dados abaixo ou clique em um ícone para log in:

Logotipo do WordPress.com

Você está comentando utilizando sua conta WordPress.com. Sair / Alterar )

Imagem do Twitter

Você está comentando utilizando sua conta Twitter. Sair / Alterar )

Foto do Facebook

Você está comentando utilizando sua conta Facebook. Sair / Alterar )

Foto do Google+

Você está comentando utilizando sua conta Google+. Sair / Alterar )

Conectando a %s