¿Qué hacer cuando el amor de verano dura hasta el otoño?

 

A lo largo de mis publicaciones he hablado de las bondades que viajar ofrece; conocer nuevos lugares, culturas, idiomas, amigos, redes de contactos, el descanso, el crecimiento personal, etc. Pero he hablado poco acerca de lo que parece obvio: el amor y las relaciones. Me considero una persona totalmente movida por las emociones, y puede que me haya cuidado de no escribir sobre un tema que puede tener mil interpretaciones y que es diferente de acuerdo a la experiencia de cada uno. Así que voy a empezar a hablar de una situación bastante común en personas enamoradizas que viajan por el mundo.

Yo, como ya he dicho, soy de los de amar sin restricciones. Vivo intensamente y por lo tanto también sufro, cual protagonista de novela mexicana, cada vez que la historia de un giro inesperado. Si usted es de lo que puede controlar lo que su corazón siente, tal vez esta historia no se encaje mucho en su experiencia de vida.

La mayoría ya conoce la historia. Usted planea un viaje sin ninguna expectativa más allá de descanso y conocer un lugar nuevo. Ahí, llega el momento de abordar el avión, y descubre que la persona sentada a su lado – a primera vista – tiene el potencial de ser más que una increíble coincidencia. Bueno, ahí su viaje empieza a ser aún más interesante.

Después de una sonrisa, usted inicia una conversación tímida, que avanza a través de cada punto del CV de cada uno para luego seguir adelante con áreas más personales, hasta llegar al punto en el que usted se da cuenta de que le gusta, y mucho, esa persona. ¡Hey!, Pero ¿cómo? Usted acaba de conocerla.

Puede parecer exagerado y apressurado. También no voy a entrar a discutir la química de los primeros encuentros, y mucho menos la explicación biológica detrás de ellos, pero el amor a primera vista sucede, y más de lo que usted piensa. Ahora imagine el amor en medio de sus vacaciones, momento que por lo general la mayoría de la gente está dispuesta a probar nuevas experiencias a cada minuto. Aquí, sin duda, no es el momento de pensar dos veces. ¡Carpe Diem!

Entonces usted decide ver que tan lejos lo llevará esta conspiración del universo. Acepta tomar un café al bajar del avión, caminar por la ciudad o cenar después de registrarse en el hotel. En un instante todos sus planes y su viaje ha sido cambiado, posiblemente, su vida también. Y sin darse cuenta, después de un encuentro tímido de manos o un beso más que esperado, usted está teniendo una de las relaciones más fugaces posibles. Un amor de verano.

Usted está enamorado. Todo parece perfecto. No es posible encontrar un defecto en la otra persona. La química es natural, la conversación fluye como nunca antes y todos las señales del cuerpo le dicen que usted va a llevarse a casa más que algunos recuerdos del mercado y una postal.

Pero, ¿dónde estaba escondida esa persona todo este tiempo? Ah, sí. Al otro lado del mundo, posiblemente.

De aqui para adelante todo es una montaña rusa de emociones. Usted está más que feliz de haber conocido a alguien especial en su viaje. Por conocer otra cultura, un universo, una persona. Alguien con quién facilmente podría tener una relación más  que fugaz. Decide disfrutar de cada momento tratando de equilibrar sus emociones con su racional, para no estropear el momento pensando en el futuro. Fácil, ¿no?

Usted se pregunta por qué la vida no le presenta este tipo de personas cerca de su casa, o saliendo de la universidad o al tomar el metro para ir al trabajo. No. Usted tiene que viajar kilómetros para encontrarse con ella. Entonces piensa sobre lo injusto que es esta situación. En pocos días toda la historia va a terminar, posiblemente donde empezó, en el aeropuerto. Cuando cada uno de ustedes esté embarcando para volver a casa.

Pero todo fue increíble, ¿verdad? valió la pena! Usted se repite incansablemente. Mil y un intentos racionales para encontrar explicaciones de por qué será mejor así: No se conocen bien. Nunca funcionaría. Una relación a distancia con una persona que acaba de conocer, está lejos de ser una buena idea. Ciertamente si convivieran durante un día fuera del contexto del viaje terminarían como perros y gatos. Y todas esas ideas que nos metemos en la cabeza para lograr poner el pie en el avión sin dejar el corazón atrás.

Pero ¿qué hacer con las manos sudorosas y la opresión en el pecho que lleva consigo? La verdad sea dicha.  Usted regresa para casa repitiendo en su memoria las risas, los momentos, las conversaciones, esas cervezas en la playa y la cena la noche antes de que todo terminará. Ya pasará, usted se dice a si mismo. Es sólo cuestión de tiempo para que pueda volver a su rutina de nuevo y finalmente ya no se dentro durante el día para mirar fotos de su viaje, o echar un vistazo en la cuenta de Instagram su distante amor.

Bueno, con suerte usted llegará a ese punto, y en algún momento seguirá adelante con su vida. O con más suerte aún, llegará el viento de otoño y su amor de verano todavía estará presente dentro de usted.

Todavía se acordará de aquella conversación sobre un posible reencuentro, aquí o allá. O la forma en que las palabras sonaban diferentes, y bonitas, en ese acento extranjero. Y a pesar de que el tiempo haya enfriado el intercambio de mensajes, e-mails y llamadas, usted todavía se aferra a esa persona, sabiendo que algo bueno podrá salir de todo esto, sólo si tuvieran más una oportunidad para estar juntos.

Al final tal vez nunca lo sabrá. Y, posiblemente, ésta incertidumbre es la que alimenta la ilusión de un amor de verano. Usted puede necesitar más tiempo, por supuesto. Puede que tenga que conocer a otra persona, no sé. Tal vez usted no conoce este tipo de personas en la esquina de casa, porque ¿cuál sería el punto? Es claro que somos atraídos por aquellas cosas que son diferentes a nosotros.

Sigo creyendo que el amor es la fuerza que mueve el universo. Necesitamos amor para vivir en este mundo bizarro, y todavía hace falta mucho amor para que las cosas mejoren por  aquí. Así que ¿por qué no nos permitimos mantener la esperanza de un amor que podría haber funcionado, o que podría funcionar algún día.

Así que si su amor de verano sobrevivió hasta el otoño, tal vez él merece ser conservado hasta el invierno o hasta el próximo verano. Si el universo conspiró pra su encuentro una primera vez, dele la oportunidad para conspirar por una segunda vez. Usted puede ser sorprendido en el momento menos esperado. La vida ha demostrado que cosas asombrosas suceden cuando se cree.

Por supuesto, esa es la opinión de un eterno enamorado.

¿Mi consejo? la próxima vez que viaje, recuerde que sólo abriendo nuestras puertas al mundo, el universo puede entrar en nosotros. Permítase, viva y, sobre todo, ame. Del resto la vida se encarga.

Un hermoso otoño para todos.

Cristian Figueroa

Versão em português 

English Version

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