¿Por qué nos gusta tanto viajar?

Desde que empecé a escribir en el blog y a compartir mis experiencias de viaje, fue evidente para mi que el mundo se divide, también, en personas que les gusta viajar, descubrir nuevos lugares y arriesgarse en lo desconocido, y personas que simplemente corren dirección contraria.

Empecé a buscar las posibles explicaciones de esto, y en medio de todo encontré alguna información interesante en areas como la  genética, psicologia y neurociencias.

Estava buscando la forma de reunir toda esta información y ponerla en un lenguaje que fuese fácil de entender – un lenguaje mas cotidiano-, y fue cuando encontré un artículo publicado en The New York Times que hace un excelente trabajo juntando estes hallazgos.

Quedé más que feliz al traducir y compartir con ustedes.

¿Que hay de nuevo? Una inclinación por la novedad tiene sus beneficios

¿Usted toma decisiones rápidamente con base en información incompleta? ¿Pierde los estribos rápidamente? ¿Se aburren con facilidad? ¿Usted prospera en condiciones que parecen caóticas a los demás, o le gusta todo bien organizado?

Ese es el tipo de preguntas utilizadas para medir la búsqueda de novedad, un rasgo de la personalidad ampliamente asociado con problemas. A medida que investigadores analizaron sus raíces genéticas y las relaciones con el sistema de la dopamina en el encéfalo, ellos vincularon este rasgo con problemas como el trastorno de déficit de atención, compulsion por compras y juegos de azar, alcoholismo, abuso de drogas y conducta criminal.

Ahora, sin embargo, después de acompañar ampliamente buscadores de novedad, los investigadores están viendo el lado positivo. En la combinación perfecta con otras características, es un predictor importante de bienestar.

“ La búsqueda de novedad es uno de los rasgos que lo mantienen sano, feliz y estimula el desarrollo de la personalidad con la edad”, dice C. Robert Cloninger, el psiquiatra que desarrolló las pruebas de personalidad para medir este rasgo. Los problemas con la búsqueda de la novedad se presentaron en sus primeras investigaciones en la década de 1990; las ventajas se han hecho evidentes después de que él y sus colegas probaron y hicieron seguimiento a miles de personas en los Estados Unidos, Israel y Finlandia.

“Puede llevar a un comportamiento antisocial”, dice, “pero si se combina la aventura y la curiosidad con persistencia y una noción de que no todo se trata de usted, entonces usted obtiene el tipo de creatividad que beneficia a la sociedad como un todo.”

Los fans de este rasgo lo están llamando “neofilia” y apuntando a la evidencia genética de su importancia desde que los humanos emigraron en todo el mundo. En su estudio de la investigación reciente, “Nuevo: Entendiendo nuestra necesidad de la novedad y el cambio”, la periodista Winifred Gallagher sostiene que neofilia siempre ha sido la habilidad de supervivencia humana por excelencia, ya sea para adaptarse al cambio climático en la sabana africana ancestral o para hacer frente a la último juguete digital de Silicon Valley.

“Nada revela su personalidad más claramente que su reacción emocional característica frente a la novedad y el cambio a lo largo del tiempo y en diferentes situaciones”, dice Gallagher. “Es también la diferencia comportamental más importante entre los individuos.” Basándose en el trabajo del Dr. Cloninger y otros investigadores de la personalidad, ella clasifica a las personas como neofóbicas, neófilas y, los más extremos, como neofilíacas.

“Aunque somos una especie neofila”, dice Gallagher, “como individuos diferimos en nuestras reacciones a la novedad, porque la supervivencia de una población se ve reforzada por algunos aventureros que exploran nuevos recursos y los preocupados que están en sintonía con los riesgos que esto implica. ”

Los neofilíacos aventureros tienen más probabilidades de poseer un “gen de la migración”, una mutación del ADN que se produjo hace unos 50.000 años, a medida que los  humanos se estaban dispersando desde África para todo el mundo, de acuerdo con Robert Moyzis, bioquímico de la Universidad de California, Irvine. Las mutaciones son más frecuentes en las poblaciones que fueron más lejos, como las tribus indígenas de América del Sur que descendieron de los neofilíacos que cruzaron el estrecho de Bering.

Estas variaciones genéticas afectan la regulación de la dopamina en el encéfalo, el neurotransmisor asociado con el procesamiento de las recompensas y los nuevos estímulos (y drogas como la cocaína). Las variaciones se han relacionado con los tiempos de reacción más rápidos, trastorno de hiperactividad y déficit de atención y una inclinación mayor para búsqueda de novedad y asunción de riesgos.

Pero los genes, como siempre, son sólo una parte de la historia. Los investigadores han encontrado que la tendencia de las personas a la búsqueda de novedad también depende de su educación, de la cultura local y en su etapa de la vida. Según algunas estimaciones, la compulsion por la novedad se reduce a la mitad entre las edades de 20 y 60 años.

El Dr. Cloninger, profesor de psiquiatría y genética en la Universidad de Washington en St. Louis, acompañó personas utilizando un test de personalidad que desarrolló hace dos décadas, el inventario del temperamento y del carácter. Mediante la administración de testes periódicamente y relatando los cambios en la vida de las personas durante más de una década, él y sus colegas buscaron la combinación crucial de rasgos en las personas que prosperaron durante los años – los que reportaron mejor salud, mayoría de amigos, menor cantidad de problemas emocionales y de mayor satisfacción con la vida.

¿Cuál era el secreto de su temperamento alegre y carácter? Un trío de rasgos. Esas personas tuvieron alto puntaje en búsqueda de la novedad, persistencia y “auto-trascendencia.” La persistencia, la virtud de aferrarse a algo promovida por los victorianos de carácter fuerte, puede sonar como lo opuesto a la búsqueda de la novedad, pero los dos rasgos puede coexistir y se equilibran entre sí.

“Las personas con persistencia tienden a ser triunfadores, porque van a seguir trabajando en algo, incluso cuando no hay recompensa inmediata,” dice el Dr. Cloninger. “Van a pensar, ‘No gané esta vez, pero la próxima vez lo haré.” Pero, ¿y si las condiciones han cambiado? Entonces es mejor intentar algo nuevo. Para tener éxito, usted necesita ser capaz de regular sus impulsos al mismo tiempo que debe tener la imaginación para ver lo que como el futuro sería si usted intentara algo nuevo “.

El otro rasgo en el trío, auto-trascendencia, da a la gente una perspectiva más amplia. “Es la capacidad para perderse en el momento haciendo lo que te gusta hacer, de sentir una conexión con la naturaleza, la humanidad y el universo”, dice el Dr. Cloninger. “Se encuentra a veces en las personas desorganizadas que son inmaduras, desean muchas cosas y sueñan despiertos, pero cuando se combina con la persistencia y la búsqueda de la novedad, conduce al crecimiento personal y le permite equilibrar sus necesidades con las de las personas que te rodean “.

En cierto modo, este es el mejor de los mundos posibles para los buscadores de novedad. Nunca han habido tantas cosas nuevas para probar, sobre todo en Estados Unidos, una nación de inmigrantes, que Gallagher ubica como la sociedad más neofilíaca en la historia. En las culturas pre-industriales, la curiosidad a veces era considerada un vicio, y la gente no esperaba una estimulación constante. La palabra en Inglés “boredom” (aburrimiento) no entró en uso popular hasta el siglo 19.

Hoy, es el último insulto – Aburridoooo- entre los adolescentes que exploran perpetuamente pantallas buscando algo nuevo. Su neofilia puede ser una habilidad esencial, como lo fue para los cazadores-recolectores en evolución en la sabana, pero también puede ser problemático. El impulso por la novedad, como el impulso primario de consumir grasas, te puede llevar por mal camino.

“Ahora consumimos alrededor de 100.000 palabras cada día desde diversos medios de comunicación, que es un aumento exagerado del 350 por ciento, medida en bytes, a lo que manejábamos en 1980”, dice Gallagher. “Neófilia nos impulsa a ajustar y explorar y crear la tecnología y el arte, pero al extremo puede alimentar una ansiedad crónica y distracción.”

Ella y el Dr. Cloninger aconsejan a los neófitos que ser selectivo en sus objetivos. “No abarque muchos problemas inútiles de forma superficial”, dice Gallagher. “Use su neófilia para profundizar en los temas que son importantes para usted.” Parece ser un consejo antiguo y tradicional, pero para algunos neofilíacos llenos de dopamina, puede parecer nuevo.

Fuente: The New York Times Science 

Cristian Figueroa

Versão em português

English Version

Anúncios

Deixe um comentário

Preencha os seus dados abaixo ou clique em um ícone para log in:

Logotipo do WordPress.com

Você está comentando utilizando sua conta WordPress.com. Sair / Alterar )

Imagem do Twitter

Você está comentando utilizando sua conta Twitter. Sair / Alterar )

Foto do Facebook

Você está comentando utilizando sua conta Facebook. Sair / Alterar )

Foto do Google+

Você está comentando utilizando sua conta Google+. Sair / Alterar )

Conectando a %s